27 may. 2008

Así son los Teocon españoles

1. Vaticanismo. A diferencia de los fundamentalistas anglosajones, la visión de nuestros conservadores religiosos es muy moldeable por las disposiciones del Vaticano. Esta influencia es visible en la percepción positiva de un cierto tipo de ecologismo religioso (en contraste con el escepticismo ecológico de otros conservadores), de la "sana laicidad" (en contraste con el "laicismo"), del pacifismo (en contraste con el antiguo apoyo conservador de la guerra de Iraq) o del diálogo ecuménico religioso (en contraste con otras concepciones del Islam como "Islamofascismo") .

2. Vampirización de la lucha contra el terror. Tal y como acreditó la pasada legislatura, una de las estrategias más fecundas empleadas por los conservadores católicos consiste en presentar la lucha de partidos como una dramatización moral ante la opinión pública. Así pues, la identificación militante con grupos altamente politizados de víctimas del terrorismo sigue contando entre las prioridades de la agenda política.

3. España, nación católica. Reflejando la campaña de los fundamentalistas anglosajones sobre Gran Bretaña o América como "naciones cristianas", los teocon asumen aquí que el destino histórico de la nación española está ligado indisolublemente a la supervivencia del catolicismo. Esta tesis aparece conectada, además, con la asunción vaticana sobre las "raíces cristianas de Europa" presuntamente amenazadas por el secularismo, o por el Islam.

4. Antiizquierdismo. También llamado "Batalla de las ideas", es una pegajosa estrategia que abre frentes tan activos como la presentación sistemática de la socialdemocracia como un "camino a la servidumbre" cuya plasmación última es la URSS de Stalin ("Sobreestalinización" del socialismo), la crítica de la "Memoria histórica" como tapadera del revisionismo franquista, la demolición de los llamados "Iconos culturales progres" y, en general, la configuración de una agitación propagandística inversa al progresismo.

5. Estigmatización del laicismo. Clérigos e intelectuales de derechas cultivan masivamente este nuevo género literario asociado con la oposición a un republicanismo deformado y, en último término, con una campaña de insumisión frente a la Educación para la Ciudadanía.

6. Mayoría moral. Contra toda enmienda a la "fundamentación trascendente de los valores", la posición conservadora tiende a volverse progresivamente agresiva, intransigente y dogmática ante temas socialmente sensibles como el aborto, la investigación biomédica con células madre, el debate sobre la muerte digna o el matrimonio homosexual.

7. Ansia de poder. Persuadidos por su mayoría moral, todo indica que los conservadores religiosos aspiran a configurarse como hegemonía política dentro del Partido Popular. Corrientemente, se rechazará cualquier iniciativa de "flexibilidad" que pretenda articular la convivencia de distintas corrientes o "Lobbys" dentro del partido. Lo estamos presenciando casi en vivo estos días.

8. Libertad apropiada. Una apropiación oportunista, puesto que obedece a la debilidad del catolicismo frente a nuevos competidores seculares y religiosos; sesgada, pues omite sistemáticamente la dimensión laicista de la misma tradición liberal; y contradictoria, pues al fín y al cabo poco tiene que ver el liberalismo (condenado explícitamente por encíclicas) con asunciones previas sobre la nación cristiana o la "mayoría moral". La prueba de que son los liberales quienes han sido absorbidos por los conservadores religiosos, y no los liberales quienes han promovido una alianza o "fusión" con la Iglesia, la encontramos en sus medios de comunicación masivos, con telepredicadores "liberales" en cadenas radiofónicas propiedad de la Conferencia Episcopal, y periódicos digitales que alojan recíprocamente todo tipo de propaganda clerical.

9. Creacionismo de perfil bajo. Hasta el momento nuestros teocon son moderadamente antidarwinistas. Es previsible, sin embargo, que la campaña cultural contra el naturalismo evolucionista, asociado con imágenes negativas del ateísmo y del inmoralismo secular, se recrudezca en el caso de que la influencia del fundamentalismo anglosajón en la masa católica continúe al ritmo actual.

10. Nuevo activismo ciudadano. Los teocon están empleando como nadie la tecnología de las redes sociales en internet: periódicos digitales, agregadores de bitácoras, portales consagrados a la agitación cultural, etcétera. El resultado es la gestación de una "masa crítica", especialmente activa en internet, compuesta por entusiastas militantes, voluntarios y footsoldiers dispuestos a librar "la batalla".