16 may. 2008

Apologética y ciencia

Escribe Francisco J. Soler, en su bitácora alojada en Religión y libertad:
Pues el hecho es que si los ateos anglosajones se sienten interpelados a refutar de nuevo ―a mi modo de ver sin éxito― la existencia de Dios, ello se debe a que los argumentos en los que se apoya la afirmación racional de dicha existencia se han ido perfeccionando cada vez más.
Un afirmación tajante que su autor no se molesta en probar, por lo menos en éste artículo. Lo que es más preocupante, Soler confunde la causa con el efecto. Lo cierto es que la avalancha de literatura apologética y de "teísmo científico" es, en éste momento, abrumadoramente posterior a publicaciones científicas y filósoficas mucho más afines al naturalismo y al materialismo. Existe una página en la Fundación Richard Dawkins muy elocuente sobre el orden real de esta moda editorial teísta y apologética. En realidad, la iniciativa está en el lado naturalista: si los teístas y creyentes anglosajones se sienten hoy interpelados a refutar de nuevo el materialismo, ello se debe a que los argumentos en los que se apoya se han ido perfeccionando cada vez más.

Mañana hablaremos de esto.