3 ene. 2008

Cuidado con la "madre naturaleza"

Como mucha gente, una vez confié en la sabiduría de la naturaleza. Imaginé que existían fronteras reales entre lo natural y lo artificial, entre una especie y otra, y pensé que, con la llegada de la ingeniería genética, podríamos juguetear sin peligro con la vida. Ahora pienso que esta visión romántica de la naturaleza es una peligrosa y estúpida mitología.

(...)

Considerando a la humanidad como un todo, no hay nada en la selección natural que sugiera nuestro diseño óptimo. Probablemente ni siquiera fué óptimo para el paleolítico, y mucho menos lo es para la vida en el siglo XXI. Pese a todo, estamos adquiriendo las herramientas que nos permitirán intentar nuestra propia optimización. Mucha gente piensa que este proyecto está lleno de peligros. Pero, ¿es más arriesgado que no hacer nada? Esto no significa que nuestra creciente capacidad para inmiscuirnos en el genoma humano no pueda presentarnos ciertos momentos de exceso faústico. Pero nuestros miedos en este frente deben atemperarse por un conocimiento cabal sobre cómo hemos llegado aquí. La madre naturaleza no mira ahora, y nunca lo ha hecho, por nosotros.
Vía RDF.