3 sept. 2007

Magufos y "cranks"

Primero en la lista de escépticos, y más tarde en una entrada de Paleofreak, me entero de la privilegiada cobertura que La vanguardia -un periódico supuestamente serio- concede a Francesc Figols, el autor de Cosmos y Gea. Fundamentos de una nueva teoría de la evolución. Este ingeniero "dedicado a la ciencia" y además "de izquierdas" plantea un buen número de hipótesis estrafalarias, aunque bien conocidas en la tradición: la "ley de la poralidad" de Goethe, el "alma del mundo" a la manera estoica (después retomada por Lovelock), o la idea antropocéntrica del hombre como "prototipo" o "célula madre" de la vida. Es decir, justamente el tipo de ideas que vienen siendo demolidas por la ciencia evolutiva aproximadamente en los últimos 150 años. Paleofreak califica acertadamente a Figols como "crank", un término aceptado por Wikipedia:

"Crank" es un término peyorativo para una persona que:

  1. sostiene alguna creencia que la gran mayoría de sus contemporáneos considerarían falsa
  2. mantiene esta creencia a pesar de todos los contraargumentos o evidencias que se le presenten
La era de la información es, desde luego, una época propicia para la multiplicación del "pensamiento crank" (una especie de versión posmoderna del "científico loco"), sobre todo a través de internet. No es difícil encontrar individuos que defienden las chaladuras más extravagantes contra todas las evidencias, la sabiduría experta del presente o incluso el sentido común (aunque la defensa de la "creación especial", pongamos por caso, no es estadísticamente extraña en todos los países "civilizados"). En línea con lo que decíamos estos días sobre los límites de la "apertura" a nuevas hipótesis, el caso de Figols muestra que no siempre la osadía teórica o las "ideas peligrosas" (para un paradigma moral o epistemológico dominante) son la garantía del progreso científico -esto aparte de la notable desbarrada que supondría considerar "osadas" ideas que tienen más de dos milenios de antiguedad...

Y cabe, por último, formularse una pregunta en voz alta. Si Wikipedia acepta en inglés la voz "Crank", ¿A qué viene el celo de los bibliotecarios hispanos para impedir el registro de "Magufo"? La siguiente descripción ya no aparece en la famosa enciclopedia colectivista:
Magufo es un término utilizado generalmente en listas de correos, foros de Internet y otros ámbitos por personas escépticas de las pseudociencias para referirse informalmente a los promotores de éstas.

Se llama magufos, por ejemplo, a los astrólogos, ufólogos, homeópatas y a los practicantes de pseudociencias en general; también se refiere de esa manera a personas que se atribuyen poderes sobrenaturales como los psíquicos y otros supuestos dotados; de manera semejante el término magufo se hace extensivo a ciertos periodistas especializados en lo esotérico y lo paranormal que fungen de tales sin cuestionar si el objeto de su especialización existe realmente más allá del mundo de las creencias.

La palabra es el resultado de una combinación de mago y ufólogo. Fue acuñada en 1997 en la lista de correo Escépticos por Xoan M. Carreira, y pronto ganó aceptación entre la comunidad escéptica de habla hispana.

Es frecuente la confusión entre el magufo y el crédulo. El magufo no cree necesariamente en lo que practica o vende. Un crédulo es quien acepta de forma acrítica las afirmaciones de los magufos y a menudo es cliente de sus servicios, consumidor de sus productos o víctima de sus timos. En ese sentido un magufo puede ser también quien se aprovecha de la credulidad ajena.